Nikolaj Znaidery la OBC

Temporada de la OBC 2017-2018

Domingo, 18 de febrero de 2018

Arnau Tordera

– Illa Esperança. Estreno absoluto. Encargo de la OBC para el proyecto ET TOCA A TU

Aaron Copland

– El Salón México (1933-1936)

Max Bruch

– Concierto para violín y orquesta núm. 1 en Sol menor, op. 26 (1865-1867)

Leonard Bernstein

– Sinfonía núm. 3 “Kaddish” (1961-1963) primera audición

 

Nikolaj Znaider – violín

Coral Escodines, Big Band de l’Institut Guillem Catà

Ilona Krzywicka – soprano

Andrew Tarbet – narrador

Cor Lieder Càmera, Cor Madrigal, Cor Infantil Amics de la Unió

Orquestra Simfònica de l’ESMUC

Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya

Kazushi Ono – director

 

Illa Esperança nace de una lluvia de ideas compartida con los alumnos de l’Institut Guillem Catà de Manresa y es el sitio privilegiado de donde el compositor Arnau Tordera sitúa todo lo que estos jóvenes desean para mejorar el mundo que les rodea. La pieza se divide en tres partes que representan valores universales, el desencanto, el deseo de cambio y el logro del objetivo perseguido.

La obra de Arnau Tordera escrita para la ocasión está muy bien escrita para los pequeños músicos como para los profesionales. La partitura posee momentos con un sentido esperanzador y otros muy brillantes cuando interviene la Big Band con ritmos muy animados y alegres muy adecuados para niños de esa edad, con una parte cantada al nivel de los interpretes que pudieron bordarlo en todo momento, juntamente a una extensa OBC combinada con la orquesta del ESMUC. Se pudo sentir el entusiasmo y las grandes ganas de como interpretaban la música los pequeños músicos, y que hizo disfrutar a todo el público presente por la gran alegría con que la nos la interpretaron.

El concierto para violín y orquesta de Max Bruch fue interpretado con el excelente violinista Nikolaj Znaider. Znaider posee un sonido poderoso con una técnica impecable donde domina su instrumento en su totalidad, y que extrae de su violín todos los recursos posibles con un sonido de gran calidad de potente sonido y personalidad. Es un música de gran expresividad donde creo una versión emocionante y muy viva, con fuerza y dramatismo, con sensibilidad y sutileza cuando lo requería. Fue una interpretación intensa con gran musicalidad y fraseos interesantes, con buena conjunción con la OBC y una dirección segura y expresiva por parte de Kazushi Ono donde extrajo un sonido denso de calidad de la orquesta. El violinista nos regaló una propina de las Partitas y Sonatas para violín solo de J.S.Bach.

La Sinfonía núm. 3 “Kaddish” de Leonard Bernstein lleva el nombre de la plegaria judía para los muertos, y que el compositor la dedicó a la memoria de J.F.Kennedy. La sinfonía está entre la afirmación de la fe y una revuelta metafísica donde aparecen las tradicionales expresiones de alabanza y esperanza, pero también sentimientos de rebelión, dolor y dudas sobre un Dios incapaz de dar paz y prevenir la muerte. Es una obra altamente teatral  y dinámica que combina un texto hablado y textos cantados en arameo y hebreo. Bernstein la estrenó en Tel Aviv el 10 de diciembre de 1963 con la Filharmonica de Israel.

En la segunda parte se interpretó la interesante obra de Leonard Berstein que se interpretaba por primera vez en la OBC. Hubo muy buen trabajo de los coros por parte de sus directores y cantantes respectivamente con un buen sonido y equilibrio coral, con buena afinación, buena dicción y calidad sonora. El actor Andrew Tarbet declamó sus intervenciones con seguridad, buen equilibrio en sus frases, con sentido dramático y buena dicción. La soprano Ilona Krzywicka cantó con buena linea vocal y bello timbre.

La dirección de Kazushi Ono fue segura y clara con un gesto eficaz y bien conducido, de una obra interesante con todo tipo de texturas orquestales y ritmos muy variados con momentos líricos. Hubo un buen equilibrio entre la orquesta y el coro con un buen trabajo orquestal en su musicalidad y expresividad.

Fue un concierto muy variado con muchas cosas juntas entre el proyecto “Et toca a tu”, la cohesión con la orquesta del ESMUC y el concierto para violín con el fabuloso violinista Nikolaj Znaider  y el estreno en la OBC de la obra de Berstein, que hizo que se desvirtuaran un poco los detalles y que no se pudiera llegar a disfrutar del todo del concierto por la demasiada concentración de cosas interesantes en un solo concierto.