La OBC y Saleem Ashkar

Temporada de laOBC 2017-2018

Domingo, 25 de arzo de 2018

 

Claude Debussy

– Printemps. Suite Symphonique. Orquestación de Henri Büsser

Ludwig van Beethoven

– Concierto para piano y orquesta núm. 5 en Mi bemol mayor, op. 73 “Emperador”

Robert Schumann

– Sinfonía núm. 1 en Si bemol mayor, op. 38 “Primavera”

 

Saleem Ashkar – piano

Orquestra Simfònia de Barcelona i Nacional de Catalunya

Kazushi Ono – director

 

La obra “Printemps” de Claude Debussy la escribió a la edad de 25 años y fue compuesta inicialmente en 1887 para orquesta y coro femenino. Posteriormente en 1912 Henri Büsser la reorquestro con la supervisión del Debussy eliminando el coro. Obra curiosa de Debussy muy colorista en su orquestación y que se interpretó con refinamiento y musicalidad.

El concierto para piano núm. 5 de Beethoven fue escrito entre 1809 y 1811 en Viena y se lo dedicó a Rodolfo de Austria, protector y pupilo de Beethoven. Se estrenó el 28 de noviembre de 1811 en la Gewandhaus de Leipzig.

El Concierto núm. 5 para piano estuvo interpretado a la parte solista por el pianista Saleem Ashkar. Su interpretación fue expresiva desde los primeros arpegios que posee la parte solista con un sonido compacto y sonoro. Buena técnica y precisión con unos pasajes articulados y de sentido musical en todo momento. Buenos fraseos musicales y dinámicas diferentes contrastando el sonido cuando era necesario, con unos enérgicos primer y tercer movimiento, contrastando con un lírico segundo movimiento de bonito sonido y delicadeza en el fraseo. La dirección de Kazushi Ono fue precisa y musical.

 

Robert Schumann compuso la primera sinfonía en cuatro días en el mes de enero de 1841, y completó la orquestación un mes después. Su estreno tuvo lugar en Leipzig bajo la dirección de Mendelssohn el 31 de marzo de 1841.

Buena dirección de Ono de la primera Sinfonía de Robert Schumann con un sentido global de la obra. Hizo una lectura brillante de noble sonido y llena de contrastes sonoros y musicales. Hubo muy buen equilibrio orquestal en todo momento haciendo destacar cada sección cuando era necesario. Extrajo un sonido compacto de la cuerda dándole el protagonismo en todo momento apoyándola como la base de la interpretación y orquestación con una ejecución segura y articulada. Los vientos los hizo brillar cuando era necesario, mientras en otros momentos fue un toque de color para enriquecer la interpretación. Kazushi Ono aporto musicalidad y dinamismo a la partitura con el primer movimiento con carácter y expresividad, un segundo de bonito fraseo musical, un tercero con fuerza expresiva y un cuarto fresco y de comunicación musical. La OBC sonó brillante con todo su esplendor y buena comunicación con el director.