La OBC y la Sinfonía del nuevo mundo

Temporada de la OBC 2017-2018

Sábado, 14 de octubre de 2107

Witold Lutoslawski

– Mala Suita (1951)

Dmitri Dmitrievitx Xostakóvit

– Concierto núm. 2 en Fa mayor para piano y orquesta, op. 102 (1957)

Antonín Dvorák

– Sinfonía núm. 9 en Mi menor op. 95 ” del Nuevo Mundo” (1893)

 

Denis Kozhukhin – piano

Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya

Antoni Wit – director

 

El concierto comenzó con la poco conocida “Mala Suita” de Witold Lutoslawski de carácter ameno con una interpretació fresca y resolutiva.

El Concierto para piano núm. 2 de Dmitri Xostakóvitx se estrenó el 10 de mayo de 1957 por el mismo en Moscú. La obra está dividida en tres movimientos: Allegro, Andante, Allegro.

El solista Denis Kozhukhin brilló en su interpretación del Concierto para piano núm. 2 de Xostakóvitx con una técnica impecable y resolutiva del virtuosismo de la partitura, con un sonido claro y brillante, con una musicalidad interesante, con grandes dinámicas y fuerza interpretativa. El primer y tercer movimiento fueron frescos, comunicativos y esplendidos, contrastando con un segundo “Andante” meditativo de grandes fraseos musicales. La OBC sonó muy precisa y bien dirigida por Atoni Wit, dándole un carácter percutivo y brillante a la partitura.

En junio de 1891 Jeanette Thuber, fundadora del Conservatorio Nacional de Música de América de New York, ofreció a Dvorák la dirección de este centro en condiciones muy favorables. Por eso, en septiembre de 1892, el compositor se trasladó a Estados Unidos, donde residiría hasta 1895. Durante su estancia en el país compuso la Sinfonía núm. 9 del Nuevo Mundo. Dvorák compuso esta obra entre el 10 de enero y el 24 de mayo de 1893 y se estrenó el 15 de diciembre del mismo año en el Carnegie Hall de New York, y fue dirigida por Anton Seidl e interpretada por la Orquesta Filarmónica de la ciudad. Un día antes de su estreno Dvorák explicó en el New York Herald cómo la música nativa americana había sido una influencia en esta sinfonía: “En realidad no he utilizado ninguna de las melodías de los nativos americanos. Simplemente he escrito temas originales que incorporan las peculiaridades de la música indígena y usando estos temas como sujetos, los he desarrollado con todos los recursos del ritmo, el contrapunto y el color orquestal moderno”.

La sinfonía Del NuevoMundo fue interpretada con un gran abanico de dinámicas, expresividades y contrastes orquestales. Antoni Wit es un veterano director con una amplía trayectoria profesional donde rebosa sabiduría musical, aportando madurez y carácter a la partitura de Dvorák. La OBC sonó precisa en todo momento con un timbre brillante y potente, con un juego de texturas orquestales interesantes, pero con algún desajuste orquestal entre secciones en varios momentos la conocida partitura.