La OBC y Frank Peter Zimmermann

Temporada de la OBC 2017-2018

Domingo, 17 de diciembre de 2017

 

Johann Sebastian Bach

– Concierto para violín y orquesta sobre el Concierto para teclado núm. 1 en Re menor, BWV 1052. Transcripción para violín de Wilfred Ficher

Robert Schumann

– Fantasia en Do mayor para violín y orquesta op. 131 (1853)

Richard Strauss

– Also sprach Zarathustra (Así habló Zarathustra), op. 30. Poema Sinfónico (1895-1896)

 

Frank Peter Zimmermann – violín

Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya

Kazushi Ono – director

 

El concierto empezó con la interpretación de la transcripción para violín del Concierto para teclado núm. 1 de J.S.Bach. El violinista Frank Peter Zimmerann nos ofreció una interpretación nítida con bonitos fraseos, con elegancia y presencia. La dirección de Kazushi Ono junto a una reducida cuerda de la OBC fue muy plana y muy poco trabajada, haciéndose un tanto aburrida.

En el año 1853, el famoso violinista Joseph Joachim le pidió a Schumann que le compusiera alguna obra para violín solista y orquesta de cara a ampliar su repertorio. Schumann accedió y le compuso en pocos meses la Fantasia op. 131 para violín y orquesta y el Concierto para violín y orquesta, a parte de otras obras diversas. Joachim no estrenó el Concierto para violín, pero si la Fantasia que la interpretó en varias ocasiones.

Partitura muy poco interpretada, donde el violín solista no tiene mucho lucimiento, y que Zimmermann supo exprimir al máximo las virtudes de la partitura con expresividad y una técnica impecable. Lo mejor de la presencia de Zimmermann fue la propina, unmovimiento de las Sonatas y Partitas para violín solo de Bach.

Gran admirador de Nietzsche, Richard Straus  compuso en 1896 el Poema Sinfónico “Also sprach Zarathustra”, inspirado en la obra homónima del filosofo alemán,  una obra dinde Nietzsche toma simbólicamente a Zarathustra, el profeta de la antigüedad persa, como portavoz de sus nuevas concepciones. Strauss aclaró en su día lo que quería transmitir con su partitura: “No me propuse escribir música filosófica ni describir musicalmente la gran obra de Nietzsche. Mas bien quise transmitir a través de la música  la idea de la evolución de la raza humana, desde sus inicios, pasando por diversos estados de su evolución, tanto de tipos religiosos como científicos, hasta a la idea nietzschiana del superhombre”. La obra se estrenó el 27 de noviembre de 1896 en Frankfurt.

La interpretación de la obra de Strauss estuvo bien ejecutada con todos sus detalles musicales en su sitio. Un buen equilibrio orquestal no ofreció Kazushi Ono, con un buen trabajo en su discurso musical y en la conducción de los motivos musicales, pero sin grandes voladas musicales, necesarias en la música de Strauss. La OBC sonó nítida, con un buen empaque orquestal y un buen trabajo de las secciones de la orquesta.