La OBC y Cuadros de una exposición

Temporada de la OBC 2017-2018

Domingo, 22 de octubre de 2107

Dmitri Dmítrievitx Xostakóvitx

– Concierto para violín y orquesta núm. 1, op. 77 (1947-1948)

Modest Mussorgsky

– Cuadros de una exposición (1878). Orquestación de Maurice Ravel (1922)

 

Sergej Krylov – violín

Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya

Michal Nesterowicz – director

 

El Concierto para violín y orquesta núm. 1 de Dmitri Xostakóvitx fue estrenado por el violinista David Oistrakh y el director Ievgueni Mravinski en Leningrado en 1955. En ese momento en la vida del compositor habían cambiado muchas cosas; dos años antes la muerte de Stalin dio paso a un periodo que lo conocian como el “deshielo”, su esposa murió en extrañas circunstancias en un hospital armenio, y el año siguiente perdió a su madre. Tiempo de agitación, de tristezas y esperanzas, de dolor y resignación. Empezó a escribir la partitura en 1947 acabándola en 1955.

El violinista Sergej Krylov asumió la difícil parte solista del Concierto, con un gran dominio tècnico y figurativo de la compleja partitura. Aportó dramatismo a la música con una gran madurez musical y expresiva, con un virtuosismo espectacular donde se pudo apreciar más en la cadenza que hay para el violín  solo entre el tercer y cuarto movimiento, con unas dobles cuerdas esplendidas junto a un dominio trepidante de la técnica. Todo esto estuvo unido a una dirección muy técnica y precisa por parte del director Michal Nesterowicz, y con dos propinas del violinista con la interpretación de dos Capriccios de Paganini interpretados con una facilidad poco frecuente.

El dominio y genialidad como orquestador de Maurice Ravel brilla en su versión de los Cuadros de una exposición de Modest Mussorgski. Uno de sus mejores amigos fue el arquitecto y pintor Viktor Hartmann, que murió en 1873 con 39 años, y que fue un golpe muy duro para Mussorgski. El año siguiente se organizó una exposición en su honor que recogía una panorámica de su obra pictórica. Los dibujos y esbozos de su amigo le inspiraron la composición de una suite para piano de diez ilustraciones, con la visita por la exposición como hilo conductor.

Los Cuadros de una exposición fueron interpretados con coherencia musical y unos tempos muy adecuados. En todo momento el director tuvo la OBC bien ajustada entre todas sus secciones, con un discurso musical elegante y bien dibujado musicalmente, aportando un sonido orquestal cuidado y bien timbrado. Los solistas de viento hicieron unas intervenciones impecables, al igual que las secciones del metal y la madera, con una cuerda empastada y equilibrada. La orquesta sonó armoniosa en todo momento con  buen equilibrio orquestal con una batuta precisa y muy clara, con un gesto grande que hizo sonar la orquesta con plenitud.