Daniel Hope-Max Richter-OBC

Temporada de la OBC 2016-2017

Sábado, 13 de mayo de 2017

Antonio Vivaldi

– Concierto para violín y orquesta núm. 2 en Sol menor “El verano” de Las cuatro estaciones (1725)

Dmtri Xostakóvitx

– Sinfonía de cámara op. 110a, orquestación  de Rudolf Barshai (1967)

Max Richter

– The Four Seasons Recomposed (2012)

 

Orquesta Sinfónica de Barcelona

Daniel Hope – violín y dirección

 

Concierto único y diferente es el que nos ofrecieron los componentes de la sección de cuerda y el arpa de la OBC y clavicémbalo, con el fantástico y carismático violinista Daniel Hope.

El concierto estuvo centrado en Las cuatro estaciones de Vivaldi empezando el concierto con la interpretación del “Verano” y pasando por las re-orquestación del Cuarteto de cuerda núm. 8 de Xostakóvitx, y concluyendo el concierto con la re-composición original e inteligente de la obra de Vivaldi por el compositor Max Richter.

El Verano fue interpretado con mucha expresividad cargada de contrastes sonoros y dinámicos, con una unión y conjunción excelente entre los músicos y Daniel Hope, que hizo un trabajo excelente con la OBC. Hope hizo una versión muy comunicativa y llena de ricos colores, llena de musicalidad expresando todo el sentido de la partitura, donde se pudieron oír todos los detalles descriptivos que evocó Vivaldi en su partitura, sacando el máximo provecho de las notas y de los músicos para transmitir todos los estados de ánimo de la música. La parte solista de Daniel Hope estuvo llena de virtuosismo con contrastes sonoros, sensitivos y expresivos, ya que es un gran comunicador con magnetismo escénico, consiguiendo una interpretación cien por cien expresiva.

El director y violinista ruso Rudolf Barshai fue alumno de Xostakóvitx y arreglista (más o menos autorizado por su maestro) de muchas de sus obras para orquesta de cuerda, por ejemplo de varios cuartetos de cuerda de Xostakóvitx como el que se interpretó en el concierto, el octavo cuarteto de cuerda en Do menor.

La orquestación del Cuarteto núm. 8 de Xostakóvitx fue interpretado con un sonido denso y con profundidad, con gran énfasis  en su dramatismo con grandes contrastes expresivos y sonoros, creando un sonido orquestal unificado con cuerpo y potencia, con una cuerda timbrada y concentrada.

El sello discográfico Deutsche Grammophon invitó al compositor Max Richter y varios compositores para que revisaran obras del pasado desde el presente y recomponerlas. Esto es un hecho que ya se hacia en el pasado en la época de Bach y Vivaldi, y se ha seguido haciendo durante la historia de la música. La obra de Richter es 30 % Vivaldi y 70 % Richter, de manera que tenemos que hablar de una nueva composición hecha con retales de Las Cuatro estaciones con trozos melódicos y rítmicos llevados al minimalismo expresionista, combinado con sonidos pre-gravados (estos sonidos pre-gravados no se incluyeron en l’Auditori) y los instrumentos amplificados. Richter explica: “Estudiaba música clásica de manera académica  mientras usaba soldadores para construir  sintetizadores analógicos en mi habitación. Para mi, estas cosas siempre han ido juntas”.

La obra de Max Richter es original en el uso de la partitura de Vivaldi creando un concepto nuevo de la obra inmensamente conocida, que sorprende y emociona por su fuerza y por su capacidad de comunicar con una excelente escritura y sensibilidad. De principio a fin la música te atrapa y te hace vivir un momento vivo que te transporta a otra parte donde las notas se cohesionan de tal manera que te entran dentro de ti y te dejan el recuerdo durante días. Está escrito con una inteligente escritura minimalista donde cohesiona a la perfección la repetición de las formulas rítmicas con las notas repetitivas creando una sonoridad única y llena de color que te envuelve por completo.

La interpretación de Daniel Hope fue apasionada y llena de expresividad con grandes contrastes sonoros y musicales, aprovechando al máximo las cualidades de los músicos para crear una versión brillante con una perfecta articulación, donde se pudieron escuchar todos los detalles de la partitura. Aquí Hope volvió a brillar con luz propia liderando con su violín los músicos de la OBC con una intensa interpretación, con un público entregado que emocionó hasta el final con el resultado de un estallido de aplausos con todo el público en pie.