Piotr Beczala en el Palau de la Música

Temporada “Palau Grans Veus” 2017-2018

Viernes, 2 de febrero de 2018

Stefano Donaudy

– Vaghissima sembianza. Freschi luoghi, prati aulenti. O del mio amato ben

Ermanno Wolf-Ferrari

– Quando ti vidi. Io dei saluti. E tanto c’e pericol. O si che non sapevo

Ottorino Respighi

– Lagrime. Scherzo. Stornellatrice. Nevicata. Pioggia. Nebbie

Francesco Paolo Tosti

– L’ultima canzone. Chi sei tu che mi parli. Ideale

Stanislaw Moniusko

– Przqsniczka. Krakowiaczek ci ja

Mieczyslaw Karlowicz

– Zawod. Rdzawe liscie. Naypieknieysze. Pamietam Ciche

Antonín Dvorák

– Zigeunerlieder op. 55 (selección): Kdyz mne stará matka. Aj! Kterak trojhranec muj. Siroké rukávy a siroké gate. Dejte klec jestrabu

Giuseppe Verdi

– “Celeste Aida” aria de Radames de la ópera Aida

 

Piotr Beczala – tenor

Sarah Tysman – piano

 

Fantástico recital el que nos ofreció el tenor Piotr Beczala y la pianista Sarah Tysman.

El tenor posee una voz esplendida llena de matices con una gran expresividad franca. Su canto es generoso, con humanidad y entrega absoluta, donde emite la voz con una técnica impecable, con un fraseo elegante, con un esplendido legatto, todo envuelto con una poderosa voz de timbre único y personal.

El recital estuvo dedicado a las canciones italianas en la primera parte, y a las canciones polacas y checas en la segunda parte con una obra final de Giuseppe Verdi. El repertorio fue muy interesante y muy poco conocido, donde pudimos escuchar obras de una gran calidad compositiva y muy bien escritas para la voz.

En la primera parte Beczala nos inundó con esa voz tan envolvedora, carismática y seductora con un canto generoso y muy mediterráneo en su expresividad, con una dicción perfecta donde se entendía todo tanto en su expresividad como en el texto, donde el tenor daba mucho énfasis a la letra para darle sentido a las frases musicales. La pianista Sarah Tysman acertó en todo momento su acompañamiento dándole toda la frescura y sentido dramático a las partituras.

La segunda parte dedicada a su tierra, Beczala interpretó las partituras con un carácter más intimista con grandes matices musicales, con una musicalidad exquisita, con  una gran elegancia vocal y una expresividad sincera y brillante. La segunda parte la coronó con una esplendida “Celeste Aida” donde el cantante interpretó la aria con todo su esplendor y facultades vocales. El público emocionado arrancaron en un estallido de aplausos con la consecuencia del regalo de cinco propinas: la aria de Carmen ” La fleur que tu m’avais jetée”, arias de Tosca “Recondita armonia” y “E lucevan le stelle”, aria de la opereta Das land des Lächens “Dein ist mein ganzes Herz” y una canción eslava. Beczala estuvo absolutamente pletórico en la interpretación de la arias con una maravillosa interpretación y unos agudos espectaculares que llenaban de sonido toda la sala, siempre con el fantástico acompañamiento de la excelente pianista Sarah Tysman. Fue un concierto glorioso de uno de los tenores del momento del panorama operístico mundial.