26 octubre, 2020

Concierto de inauguración de la nueva Temporada 20/21 del Teatro de la Zarzuela

Teatro de laZarzuela, Temporada 2020/2021

Domingo, 27 de septiembre de 2020

Ecos Barrocos

Giacomo Antonio Perti – Aria de Ariene “Sperar io non dovrei” de Penelope, la casta. Antonio Lotti – Aria”Pur dicesti, o bocca bella” deL’infedeltà punita. Emanuelle Rincón de Astorga – Recitativo y aria “Ti parlo e non m’ascolti” “È destin ch?io viva in pene” de la Cantata XI. Giovanni Battista Pergolesi – Aria de Serpina “Stizzoso, mio stizzoso” de La serva padrona. Francesco Durante – Concierto a cuatro nº 2 en sol menor. Sebastián Durón – “¡Ay, que me abraso de amor en la llama!” de la Cantata al Santísimo. Giaccomo Facco – Aria de Aurora “Sí cantaré, sí, sí” de Amores todo invención o Júpiter y Amphitrión. José de Nebra – Seguidillas de Octavia “Los halagos se mezclan” de Donde hay violencia, no hay culpa, Seguidillas de Anquises “En amor, pastorcillos, no hay quien distinga” de Vendado es Amor, no ciego. Antonio Vivaldi – Obertura de L’Olimpiade. Alessandro Scarlatti – Aria de Mario “Violette” de Pirro e Demetrio, Aria de Griselda “Se il mio dolor t’offende” de Griselda. George Frideric Handel – Baile de Agrippina, Aria de Atalanta “Sí, sí, mio ben”de Serse, Recitativo ed aria “Misera, dove son?” “Oh, non son io che parlo” de Ezio. Johann Adoph Hasse – Aria de Cleopatra “Morte confiero aspetto” de Marc’Antonio e Cleopatra.

María Bayo – soprano Vespres d’Arnadí

Clave y director – Dani Espasa

maria bayo

Con este concierto estamos de celebración al poder reanudar la actividad musical en el Teatro de la Zarzuela después de tantos de meses de incertidumbre por la situación que nos ha tocado vivir, y el inicio de una nueva nueva Temporada, que es siempre un motivo de celebración. Y que mejor inauguración que con la maravillosa voz de María Bayo, con un repertorio barroco donde se incluyeron obras de compositores alemanes, italianos y españoles.

Fue un concierto lleno de frescura y alegría que transmitió la soprano al poder volver a subirse a un escenario a interpretar música con el mismo entusiasmo que al principio de su carrera y durante toda su trayectoria, con una formación instrumental barroca como la agrupación Vespres d’Arnadí liderada desde el clavicémbalo por Dani Espasa.

El repertorio del concierto estuvo compuesto de pequeñas perlas barrocas muy poco conocidas de gran calidad musical, y que es de agradecer por parte de los intérpretes que se recupere repertorio olvidado de nuestro legado musical universal.

La interpretación de las obras estuvo en muchos momentos entrelazadas sin pausa con una breve improvisación del clavecinista, para no perder el hilo conductor y que creaba un ambiente más propicio. Hubo un notable trabajo de musicalidad por parte de todos los interpretes con contrastes musicales y sonoros, con expresividad y coherencia musical, dando vida a las notas con fraseos inteligentes con gran calidad musical y sonora. Se creó el ambiente adecuado a cada obra conjuntamente con su texto y su sentido dramático de cada partitura, aportando expresividad y personalidad.

María Bayo estuvo esplendida en sus interpretaciones con esa voz tan brillante, cristalina y de precioso timbre que siempre la ha caracterizado, dándole el énfasis necesario a cada palabra y cada sonido que emitía con una visión lineal de la s frases musicales por donde quería llevar el discurso musical y su sentido expresivo de una manera exquisita y de inteligente musicalidad, todo ello envuelto de virtuosismo vocal en sus coloraturas y fraseos. Desprendió gran comunicación y entrega hacia el público y de perfecta cohesión con los músicos de Vesprés d’Arnadí, creando un ambiente cálido y entusiasta que pudimos recibir todo el público asistente. Se notó que la soprano estaba cómoda en todo momento con este repertorio y que le gusta especialmente, volviendo a interpretar obras de José de Nebra, que recuperó en su día al crear un CD espléndido sobre este fantástico compositor y muy poco interpretado, cosa que es una verdadera lástima.

Vespres d’Arnadí estuvo brillante musicalmente con contrastes notables en su musicalidad, de buena cohesión entre sus músicos con buen equilibrio sonoro en sus articulaciones y fraseos entre sus intérpretes, tanto en las arias como en los momentos instrumentales, destacando la Obertura de L’Olimpiade de Antonio Vivaldi que fue especialmente brillante en su sentido musical. No obstante, en algún momento de las arias se difuminó un poco el sonido de las cuerdas al ser el sonido demasiado tenue y eso hizo que no se perfilaran bien las notas, se perdiera el sentido de las frases y se volvieran un tanto confusas.

Fue una gran velada barroca, una fiesta barroca como el momento se merecía, con un público entregado que dio el resultado de tres propinas por parte de los interpretes, donde se creó un ambiente muy feliz y emotivo que se pudo palpar al por poder retomar la actividad musical con una emocionada María Bayo, y que eso es un motivo de orgullo por parte del Teatro de la Zarzuela que tuvo un trato exquisito con todos los asistentes, para que así podamos seguir con nuestras vidas y que esperemos sea con un futuro esperanzador.