Anne Sofie von Otter en el Palau de la Música

Teporada “Palau Grans Veus” 2017-2018

Martes, 9 de enero de 2018

 

Wolfgang Amadeus Mozart

– Komm liebe Zither, komm KV 351

– Als Luise die Briefe ihres ungetreuen Liebhabers…, KV 520

– Abendempfindung KV 523

– An Chloe KV 524

– Allegretto en Do menor D. 915, Adagio en Solo mayor D. 178 (pianoforte solo)

Franz Joseph Haydn

– Aianna a Naxos Hob. XXVIb:2

Adolf Fredrik Lindblad

– En somardag

– Svanvits sang

– En ung flickas morgonbetraktelse 2

Franz Schubert

– “Der Vollmond strahl”, aria de Axa de Rosamunde D. 797/3b

– So lasst mich scheinen D. 877/3

– Die Sterne D. 939

– Segundo movimiento de la Sonata en Mi bemol mayor D. 568

– Der Winterabend D. 938

– Waldesnacht D. 708

 

Anne Sofie von Otter – mezzosoprano

Kristian Bezuidenhout – fortepiano

 

El concierto empezó con unos Lieder de Mozart cantados por Ane Sofie von Otter con contención vocal y delicadeza, con un estilo elegante y de fraseo bonito y sutil. La dicción fue impecable y de buen hacer musical, juntamente con un acompañamiento galante de Kristian Bezuidenhout.

Seguidamente Bezuidenhout nos ofreció dos movimientos para teclado de W.A.Mozart donde el músico hizo una interpretación clara y bien ejecutada, con una buena articulación, pero con una musicalidad plana.

Para finalizar la primera parte nos ofrecieron la cantata “Arianna a Naxos” de F.J.Haydn, donde von Otter desplegó todo su talento vocal e interpretativo con una expresividad dramática de la partitura. Le dio mucho peso al texto de la partitura como prioridad a su interpretación, apoyandose en los acentos de las palabras con sus respectivas notas. Su interpretación fue vibrante y muy musical con expresividad y entrega teatral.

En la segunda parte se interpretaron  Lieder del compositor sueco A.F.Lindblad y F.Schubert. En la interpretación de las partituras fue la elegancia vocal y musical la que predominó en todo momento con un buen hacer por parte de la cantante, rebosando su gran profesionalidad y experiencia encima de los escenarios, juntamente con un Kristian Bezuidenhout correcto en todo momento siempre atento al canto de von Otter.

Fotos: Antoni Bofill