Orquesta Nacional Filarmónica de Rusia en Ibemúsica

Temporada de Ibermúsica 2019-2020

Miércoles, 6 de noviembre de 2019

J. Massenet

-Danza navarra, de la ópera “El Cid”

N.Paganini

-Concierto núm. 1 para violín y orquesta op.6

P. I. Chaikovski

-Selección de El lago de los cisnes y El Cascanueces

María Dueñas – violín

Orquesta Nacional Filarmónica de Rusia

Vladimir Spivakov -director

Para empezar el concierto se interpretó la Danza navarra de la ópera “El Cid” de Massenet que pertenece al segundo acto de la obra que transcurre en al gran plaza de Burgos. Se interpretó con dinamismo, ejecución precisa y brillante con una potente cuerda.

El Concierto núm. 1 para violín de Paganini lo compuso en Italia entre los años 1817 y 1818 con una influencia musical sobre el estilo del bel canto de gran dificultad técnica. En el concierto la parte solista corrió a cargo de la virtuosa violinista de 16 años María Dueñas. Sorprendente intérprete por su juventud y su absoluto dominio del instrumento, con una técnica impecable de altos vuelos al interpretar el concierto de Paganini con absoluta facilidad y con una musicalidad madura y de gran interés. María Dueñas seduce al público desde que sale al escenario con un gran carisma y una personalidad muy marcada a la hora de interpretar. Posee un sonido de alta calidad lleno de matices con gran cuerpo y profundidad, con momentos de gran lirismo contrastando con otros de gran brillantez virtuosa, con un absoluto control del arco para hacer todo tipo de arcadas, con una mano izquierda prodigiosa de absoluta afinación, con unas dobles cuerdas completamente armonizadas con octavas y décimas de absoluto dominio. Lo domina todo lo que se le ponga por delante, armónicos, espicattos, escalas y arpegios trepidantes arriba y abajo, y todo con absoluta naturalidad y frescura. Es una violinista absoluta donde el violín y ella forman una sola unidad, y ya hoy en día es una profesional de alto nivel y que seguro tendrá una carrera al alza siendo una de las mejores violinistas de nuestra época.

En la segunda parte se interpretó una selección de El lago de los cisnes y de El Cascanuezes de Chaikovski. Vladimir Spivakov hizo una lectura de las partituras personal y efectiva, con contrastes sonoros y musicalidad dinámica. Hubo brillantez y energía en los movimientos que lo requería, a otros más melancólicos en el Lago de los Cisnes. La orquesta posee una cuerda valiosa con un color redondo y compacto con muy buenos músicos en su conjunto, junto a unas buenas secciones de viento y percusión. Al finalizar el programa nos obsequiaron con una propina interpretando el Intermezzo de “La boda de Luis Alonso”.