Orlando en el Auditorio Nacional

Temporada 2019-2020 del ciclo “Universo Barroco” del CNDM

Domingo, 26 de enero de 2020

George Friedich Haendel- Orlando, ópera seria en tres actos. Libreto de autor anónimo, basado en L’Orlando, overo La gelosa pazzia (1711) de Carlo Sigismondo Capace, ambos se inspiran en el poema épico Orlando furioso (1532) de Ludovico Arioso. Fue estrenada en el King’s Theatre Haymarket de Londres el 27 de enero de 1733.

Max Emanuel Cencic – Orlando. Kathryn Lewek – Angelica. Delphine Galou – Medoro. Nuria Rial – Dorinda. John Chest – Zoroastro

Il Pomo d’Oro

Francesco Corti – Clave y dirección musical

La interpretación de la ópera de Haendel “Orlando” se interpretó con total corrección por todos sus interpretes, de musicalidad y sonoridad superficial. Se puede decir que imperó la ejecución correcta y bien dibujada tanto por la orquesta como los cantantes. No se puede en este caso destacar en concreto a ninguno de los interpretes, ya que en el elenco vocal estuvieron todos al mismo nivel. Imperó una técnica impecable, virtuosismo vocal, dicción un poco dudosa, buena afinación, fraseo elegante, timbre vocal de bonito color con una emisión un tanto opaca, y un estilo igualitario para todos los cantantes en su manera de cantar y de emitir la voz, con pocos matices y una ejecución muy lineal. Lo mismo pasó con la orquesta que fue una ejecución muy correcta con gran resolución técnica, con un sonido cuidado con un volumen igualitario para toda la obra con pocos contrastes sonoros y musicales. No hubo mucho sentido teatral en la interpretación sin demasiadas expresividades y con un estilo muy unitario entre todos los interpretes.

CNDM Foto -Elvira Megías

La mayoría de este tipo de agrupaciones instrumentales con criterios supuestamente históricos parece que se basan todas con el mismo patrón interpretativo. Sus interpretaciones suelen ser absolutamente impersonales con un escaso abanico de expresividades y contrastes sonoros donde impera el mezzopiano, donde no hay expresividad ni emoción alguna, donde no hay un trabajo profundo en su musicalidad y del texto estableciendo un patrón interpretativo clonico para todos con absencia de fraseo musical con un sonido pobre sin matices. Parece como si enchufaran el turbo y se pusieran a tocar y a interpretar con todas las notas muy ordenadas y en su sitio. Eso sí, todo envuelto de una técnica impecable, con una interpretación virtuosa y perfecta, pero sin lo más importante, la emoción la expresividad y la humanidad, y que al final se convierte en una ejecución mecánica con una base común con los mismo clichés para todos, con los mismos tempos para todos y la misma sonoridad. Si se hiciera la prueba de poner varios grupos instrumentales-orquestales interpretando el mismo fragmento instrumental y nos taparan los ojos no podríamos distinguir una formación de otra, por que salvo algún matiz todas suenan más o menos igual. Además en estos estudios que se han hecho sobre la música antigua, ¿dónde pone que su interpretación tiene que ser interpretada sin emoción, con una musicalidad superficial sin casi expresividad y contrastes sonoros?, ya que el ser humano que compone la partitura siente emociones y las plasma en sus composiciones, por eso es absolutamente incoherente que la música de ese periodo o de otro cualquiera se interprete así, ya que la música son notas escritas a través de los sentidos y de las emociones de las características humanas de todo tipo.

Cuando sales del concierto te preguntas exactamente que acabas de escuchar, ya que no has experimentado ningún tipo de emoción ni ningún tipo de sensación y realmente no te llevas ningún recuerdo emotivo a tu casa, es más, al poco rato te olvidas por completo de lo que acabas de escuchar y de lo único que te acuerdas es del aburrimiento que te ha provocado dicho concierto. Evidentemente esta es mi reflexión, ya que para gustos colores, y que mi sensación no quiere decir que sea la más valida con todos mis respetos al que piensa completamente lo contrario, pero es lo que normalmente siento cuando voy a escuchar un concierto de estas características, excepto algunas veces contadas.

CNDM Foto – Elvira Megías