Il finto sordo

Temporada de la Fundación March y el Teatro de la Zarzuela 2018-2019

Sábado, 11 de mayo de 2019

“Il finto sordo” Ópera bufa de salón en dos actos Música de Manuel García. Libreto de Manuel García basado en el libreto de Gaetano Rossi. Revisión y traducción de Beatrice Binotti. Edición inédita de Teresa Radomski y James Radomski (Winston-Salem y San Bernardino, Estados Unidos, 2017). Manuscrito de la Bibliothéque National de France: MS 8382 París

Carlotta: Cristina Toledo. Capitano: Francisco Fernández-Rueda. Francuccio: Damián del Castillo. Pagnacca: César San Martín. Lisetta: Carol García. Pandolfo: Gerardo Bullón. Botones, recepcionista, camareo, jardinero y cocinero: Riccardo Benfatto.

Dirección musical y piano: Rubén Fernández Aguirre

Escenografía: Paco Azorín. Diseño de vestuario: Cristina Martínez Martín. Diseño de iluminación: José Miguel Hueso, Paco Azorín. Producción de la Fundació Juan March y el Teatro de la Zarzuela en coproducción conla ABAO Opera Bilbao.

“Trasladar la ópera al salón burgués y formar sus discípulos, o dicho de otro modo, instruir deleitando. Esta fue la vocación que guió la actividad compositiva del mítico tenor Manuel García al final de su carrera, retirado ya de los escenarios. Esta producción supone la recuperación moderna de “Il finto sordo”, quizá la más ambiciosa de las cinco óperas de cámara compuestas por el sevillano, y continúa la senda iniciada con la reciente producción de “Le cinesi”, presentada en este mismo escenario. Originalmente concebida para seis voces y piano, ha permanecido inédita desde su estreno parisino hacia 1831. Con este título, el formato Teatro Musical de Cámara, alcanza la décima edición en su vocación por recobrar una tradición operística secular todavía poco conocida.” Fundación Juan March y Teatro de la Zarzuela.

Gran iniciativa de la fundación Juan March y el Teatro de la Zarzuela de seguir rescatando óperas de Manuel García. Il finto sordo es una partitura cómica de enredos típica de la época concebida para pequeño formato y con un más que reconocible en su valor musical, con unos concertantes de valiosa calidad musical y que crea unas interesantes sonoridades y armonías al contar con tres voces graves masculinas, un tenor, una soprano y una mezzosoprano. Las tres voces graves aporta a la partitura una sonoridad profunda en sus concertantes con un gran relieve sonoro.

Para esta ocasión se ha contado con la participación de un elenco de gran calidad musical, vocal y actoral, al igual que el excelente pianista Rubén Fernández Aguirre que se encargó de la parte pianistica, ópera de cámara escrita para piano y voces, y de la parte musical de todo el conjunto. También estuvo perfectamente dirigida por parte de Paco Azorín en la divertida y espumeante puesta en escena.

PUESTA EN ESCENA

Habilidosa y fresca puesta en escena con un decorado que representaba la entrada de un Hotel con sus respectivos ascensores que eran un protagonista más. En esos ascensores es donde se iban sucediendo todo tipo de enredos, persecuciones, escapismos, decisiones y actividades múltiples que iban sucediendo a lo largo de la obra. Muy inteligentemente Paco Azorín resuelve las idas y venidas de los personajes en esos ascensores creando momentos de gran virtuosismo escénico, con momentos de caos y de apoteosis escénica con gran dosis en su base cómica. Un decorado muy funcional donde un actor iba creando el ambiente moviendo varias plantas, mesas movibles, sofás de multiusos y sillas, que muy inteligentemente en un espacio tan pequeño se conseguía realmente cambiar de ambiente juntamente con una excelente iluminación con un perfecto vestuario. Azorín hizo un excelente trabajo con los cantantes en sus movimientos, que ha momentos eran un poco trepidantes y aún así ordenados, y un trabajo excelente en el aspecto cómico donde todo estaba en su sitio y en su medida sin llegar en ningún momento a la exageración, todo envuelto a la perfección con el actor Riccardo Benfatto que fue el hilo conductor entre escenas a base de gestos y finalmente fue el verdadero sordo.

REPARTO

El reparto estuvo encabezado por la soprano Cristina Toledo de voz brillante y de bello timbre que encarno el personaje de Carlotta con unas arias de exigencia vocal notable donde la soprano las bordó en todos sus sentidos. Técnica impecable con unos sobre-agudos de seguridad vocal, con un generoso volumen y unas agilidades claras y bien dibujadas. La soprano posee sensibilidad y expresividad dando todo un abanico de dinámicas y fraseos de interesante interpretación, y con una soltura absoluta en escenario.

El tenor Francisco Fernández-Rueda supo potenciar su habilidad cómica en escenario dotando a su interpretación una buena presencia escénica y de total profesionalidad con gran agilidad. Vocalmente proporcionó a su voz un timbre brillante de notable soltura con resolución vocal y buenos fraseos.

Damian del Castillo es un cantante de excelente vocalidad con un timbre interesante y de excelente proyección, con una técnica dicción impecable envuelto en un bello timbre y de generosa emisión. Supo dotar a su personaje gran dosis de humor con un absoluto dominio de la escena acompañado de bonitos fraseos musicales.

El Pagnacca de César San Martín lo interpretó con elegancia vocal, con una emisión muy homogénea de todo su registro vocal con un timbre noble y aterciopelado. Gran interpretación actoral con un momento muy destacado en su aria central con una gran dosis de humor y de absoluto dominio de la escena y que nos regaló un gran momento con micro en mano.

La mezzosoprano Carol García posee una voz de personalidad destacada con una emisión vocal de calidad y de generoso timbre. Interesantes fraseos y musicalidad imaginativa con una voz muy bien trabajada en su sonoridad y en su emisión. Su personaje lo envolvió como un caramelo de sutil picaresca con desenvoltura escénica.

El Pandolfo de Gerardo destacó por una voz estupenda, de técnica resolutiva y excelente emisión con muy buena presencia escénica, lástima que su papel vocal fuera tan breve.

Papel importantísimo el del pianista Rubén Fernández Aguirre que llevó la batuta de toda la parte musical desde su piano en un espacio que se convirtió en un Piano-Bar, y que demostró una vez más la gran calidad de este músico tanto en lo musical como en el aspecto técnico, y que es un excelente pianista de cantantes que sabe mimar, apoyar, potenciar y conducir las voces de los cantantes.