El holandés errante en el Liceo de Barcelona

Temporada del Gran Teatro del Liceo 2016-2017

Días 2, 6, 10, 14, 18, 22, 26 y 28 de mayo de 2017

Richard Wagner

– Der Fliengede Holländer. Ópera romántica en tres actos. Libreto y música de Richard Wagner basada en la leyenda del holandés errante narrada en el libro de Heinrich Heine “Las memorias del señor Von Schnabelewopski. Se estrenó el 2 de enero de 1843 en la Ópera de Dresden.

El holandés: Albert Dohmen/Egils Silins. Senta: Elena Popovskaya/Anja Kampe. Daland: Attila Jun. Erik: Timothy Richards/Daniel Kirch. Timonel: Mikeldi Atxalandabaso. Mary: Itxaro Mentxaka

Coro y Orquesta del Gran Teatro del Liceo

Dirección musical: Oksana Lyniv

Dirección de escena: Philipp Stölzl. Escenografía: Philipp Stölzl y Eleonora Herder. Vestuario: Ursula Kudrna. Iluminación: Olaf Freese

Producción: Staatsoper Unter den Linden original del Theater Basel

La puesta en escena de Philipp Stölzl ha re-interpretado la historia y la ha trasladado a la biblioteca de la mansión de Daland, donde realidad y ficción se entre-enlazan a medida que Senta se imagina la acción leyendo el cuento del Holandés errante. Un gran cuadro situado en en el fondo del escenario representa esta imaginación, donde se desarrolla la gran parte del argumento y que genera una impactante y espectacular puesta en escena.

Versión desigual la que nos ofrece el Teatro del Liceo.

Por una parte lo mejor es la puesta en escena con una inteligente lectura de Stölzl donde mezcla la realidad con lo fantasmagórico de la historia, ya que el sobre nombre de la ópera es “El buque fantasma”. En la historia creada por Wagner no queda claro si el Holandés errante es real un o un espectro que cobra vida, y por eso mismo la visión de Stölzl es acertada en todo momento, creando momentos  mágicos como cuando salen los marinos por el cuadro que cobra vida continuamente y la aparición del buque fantasma, o la conversación que tiene Senta con el Holandés se interpreta a ella en la realidad y el Holándes dentro del cuadro como si fuera un fantasma o un sueño. Escenografía magnifica de gran calidad con todos sus detalles, de estética elegante y muy cinematográfica visualmente con omentos pincelados con toques de humor muy sutiles. A todo esto le acompaña  un excelente vestuario y una coherente iluminación.

En la parte musical dirigida por la batuta de Oksana Lyniv hubo altos y bajos. Buena musicalidad con contrastes sonoros y expresivos, pero con poca dramatización en su contenido expresivo, unos tempos siempre acelerados que no dejaron respirar y asentar la música, con varios momentos de descontrol orquestal y coral.

El Coro del Liceo cada ópera que pasa empeora en su rendimiento y en su calidad, y esta consecuencia se debe a que desde que tienen como directora titular a Conxita Garcia va empeorando poco a poco por el trabajo poco riguroso, con una sección femenina des-timbrada y muy poco homogénea, y una sección masculina un poco más ajustada, con descontrol absoluto en los pasajes  rápidos y mas dificultosos, con un sonido chillado en los fortes. Al igual pasa en la orquesta, con poca cohesión y descontrol orquestal, y en esta ópera un trabajo pésimo en la sección de las trompas completamente desajustadas y desafinadas. El Liceo debería hacer una auto crítica sobre este tema, ya que empieza a ser intolerable el nivel de las formaciones de la casa.

Los cantantes hicieron una papel actoral de buen nivel con muy buen criterio. Albert Dohmen interpretó un Holandés con buen timbre y buena técnica, pero Dohmen no es el cantante adecuado para este papel por la falta de dramatismo en su voz, por falta de cavernosidad en su timbre y falta de contundencia vocal, ya que es un cantante más lírico con una voz de bello timbre y volumen más discreto del necesario. La soprano Elena Popovskaya fue una Senta correcta con una voz potente y bien proyectada. El Daland de Attila Jun fue un personaje simpático y cantado con contundencia vocal y interpretativa. El tenor Timothy Richards fue un Erik discreto con unos agudos justos. Mikeldi Atxalandabaso y Itxaro Menxaka fueron un Timoner y Mary corectos.