13 mayo, 2021

“Luisa Fernanda” en el Teatro de la Zarzuela

Temporada del Teatro de la Zarzuela 20/21

Jueves, 28 de enero de 2021

Federico Moreno Torroba – “Luisa Fernanda” – Comedia Lírica en tres actos, con libreto de Federico Moreno y Guillermo Fernández-Shaw. Estrenada en el Teatro Calderón de Madrid el 26 de marzo de 1932.

Luisa Fernanda – Yolanda Auyanet. Vidal Hernando – Juan Jesús Rodríguez. Carolina – Rocío Ignacio. Javier Moreno – Jorge de León. Mariana – María José Suárez. Rosita – Núria García-Arrés. Don Florito – Emilio Sánchez. Luis Nogales – Antonio Torres. Aníbal – Didier Otaola. Jeromo/El Ciego – Rafael Delgado. Bizco Porras – César Diégez. Camarera – Julia Barbosa. Cuerpo de baile y figuración

Coro Titular del Teatro de la Zarzuela. Orquesta de la Comunidad de Madrid

Dirección musical – Karel Mark Chichon

Dirección de escena – Davide Livermore. Escenografía – Giò Forma. Vestuario – Mariana Fracasso. Iluminación – Antonio Castro. Coreografía – Nuria Castejón. Diseño audiovisual – Pedro Chamizo. Nueva producción del Teatro de la Zarzuela

LA OBRA

Luisa Fernanda, definida por sus autores como comedia lírica, se estrenó en el Teatro Calderón de Madrid el 26 de marzo de 1932 en el Sábado de Gloria; el día que comenzaban las temporadas teatrales tras la ausencia de espectáculos existente durante los días de la Semana Santa. La obra transcurre en el Madrid isabelino y en La Frondosa, la dehesa extremeña que Vidal Hernando, el rico hacendado enamorado de Luisa Fernanda, posee en Piedras Albas, que les venía muy bien para enlazar con la derrota realista en la Batalla del Puente de Alcolea. La obra se cierra musicalmente con el Baile del Cerandero, que debía haberse incluido en una obra de Carlos Fernández Shaw, que transcurriría en Extremadura, y se iba a titular La Romancera. Es inevitable pensar que la ambientación de Luisa Fernanda en el final del reinado de Isabel II, que dio lugar a la Primera República, es un reflejo de la situación política que se vivía en España en 1932.

El mundo del teatro lírico y del cine, focos primordiales y próximos de la creación artística, se combinan en un espectáculo musical total. De esta forma lírica, con una combinación de fantásticas escenas y una dramaturgia dinámica que las hilvana, explora y explota todas las esencias del romanticismo musical que puede sentir el ser humano a través de una experiencia como la que nos ofrecen los autores de Luisa Fernanda.

PUESTA EN ESCENA

El director de escena Davide Livermore afirma que Luisa Fernanda “es una obra de arte de la cultura española y de la cultura universal. Me gusta la idea de crear un espectáculo con esta bellísima música, porque se trata de una partitura que llega siempre al corazón del público. Y es que tanto antes como ahora como dentro de cincuenta años, la belleza musical de esta obra ha tenido, tiene y tendrá siempre una atracción especial para todos los que llegamos a ella. ¡La belleza de Luisa Fernanda siempre triunfará!”.

El escenario es un espacio arquitectónico reconocible de Madrid en el que se proyectan los sentimientos de amor, dolor y angustia, un mundo figurativo o desfigurado que evoluciona en 360 grados ante nuestros propios ojos. Para ello emplea técnicas y recursos del lenguaje cinematográfico inspirados en obras del séptimo arte. Los hechos históricos que recordamos en torno a La Gloriosa, que aparecen o se mencionan en esta zarzuela, son el trasfondo de lo que viven sus personajes. La puesta en escena se traslada a los años 30 en una sala de cine donde se combina la vida de los personajes de la obra con los espectadores que acuden a ver una película en la sala de la joven Republica del modernista Cine Doré, entonces uno de los más conocidos de Madrid y en la actualidad el cine en activo más antiguo de España.

Esplendida puesta en escena de Davide Livermore llena de belleza, de vida, de verdad, de calidad visual, de detallismo preciosista con una iluminación interesante, un vestuario bonito y elegante de la maravillosa partitura de Federico Moreno Torroba. Una escenografía que tiene como base una plataforma giratoria en el centro del decorado que representa el Cine Doré por una parte y la estructura de la acción de Luisa Fernanda por la otra parte, y que va cambiando según va transcurriendo la trama dándole una gran dinámica y enriquecimiento visual al movimiento escénico, con una gran pantalla de cine de fondo donde se va proyectando trozos de películas mudas de los años treinta combinado con filmaciones de los personajes de la zarzuela . Escenografía preciosa con grandes detalles de temática modernista hecha con una gran calidad y realismo, que recrea el teatro dentro del teatro, al ser los mismos personajes que ven su vida a través de una pantalla cinematográfica donde se reflejan a sí mismos, a la vez que sirve de un escenario donde  ellos representan su vida. Puesta en escena donde se percibe a la perfección todos los pesares, alegrías, llantos, amores y la esencia de la vida misma con naturalidad y brillantez, de una puesta en escena sincera, honesta, colorista con un gran respeto hacia la música y su libreto trasladada a los años treinta espléndidamente con gran acierto.

 

 

REPARTO

El elenco de cantantes del día del estreno fue de muy buen nivel y equilibrado en sus voces.

Yolanda Auyanet encabezaba el reparto interpretando a Luisa Fernanda con nobleza y humanidad, creada con una voz cálida de noble timbre, elegancia musical  y sutileza vocal de técnica impecable. Rocío Ignacio encarnó una Carolina arrolladora de generosidad vocal y carnoso timbre con sutilezas interpretativas creando un personaje cautivador. El tenor Jorge de León interpretó a Javier Moreno con una gran seguridad vocal de compacto timbre con una técnica segura y muy bien trabajada, abordando el personaje con generosidad en sus agudos y con una línea vocal continua de perfecto fraseo, perfilando un personaje robusto con matices. Vidal Hernando fue interpretado por el barítono Juan Jesús Rodríguez con un impecable fraseo, con expresividad y entrega actoral con control vocal creando un personaje leal de noble fondo. La Mariana de María José Suárez fue la guinda del pastel con una interpretación extrovertida, muy vital, con siempre ese sentido del humor que les regala a sus personajes y que nos hace sonreír siempre que se sube al escenario. Acertados y bien interpretados los personajes de Rosita por Nuria García-Arrés, Don Florito por Emilio Sánchez, Luis Nogales por Antonio Torres, Aníbal por Didier Otaola.

Muy buena coreografía de Nuria Castejón para el cuerpo de baile que estuvo preciso y de perfecta ejecución. El Coro Titular bajo la dirección de Antonio Fauró tuvo unas intervenciones de calidad vocal con equilibrio y empaste entre las voces con afinación impecable.

La dirección musical de Karel Mark Chichon fue fantástica, dándole todo el esplendor necesario que requiere la partitura aún teniendo una orquesta reducida en el foso. Dirección precisa, muy musical, expresiva, teatral, brillante, llena de matices creando el ambiente necesario para cada momento y con muy buen resultado en la ejecución de los músicos de la orquesta.

Luisa Fernanda brillante y de gran calidad visual que es un bálsamo y una alegría para los sentidos.