Raquel Andueza y La Galanía en el Auditorio Nacional

Temporada del CNDM “Universo Barroco” 2019-2020

Miércoles, 20 de noviembre de 2019

El baile perdido. Danzas del siglo XVII

Textos de anónimos, Francisco de Quevedo, Luis de Briceño, Lope de Vega, Miguel de Cervantes. Reconstrucciones musicales de Álvaro Torrente. Proyecto realizado gracias a la Beca Leonardo a Investigadores y Creadores Culturales 2015 de la Fundación BBVA.

-A la Zambarambé. Baile del polvillo. Arrojome las naranjicas. Baile ay, ay, ay. Una batalla de Amor. Españoles bríos. Préstame esos ojos. La zangarilleja. ¿Dónde va la niña bonita?. Secutor de la vara. El baile de la chacona.

Raquel Andueza – soprano

La Galanía. Pablo Prieto – violín. David Mayoral – percusión. Manuel Vilas – arpa de dos órdenes. Pierre Pitzl -guitarra barroca. Jesús Fernández Baena – tiorba

CNDM – Foto: Elvira Megías

En el concierto que nos afreció Raquel Andueza y La Galanía se interpretaron bailes cantados, cuyas melodías han sido reconstruidas por el musicólogo Álavaro Torrente a partir de poemas de la época y diversos testimonios indirectos que se han conservado como son la métrica poética, esquemas armónicos, patrones de rasgueo de guitarra, variaciones instrumentales y fragmentos incluidos en composiciones cultas. Se trata de una docena de piezas que permiten revivir la auténtica banda sonora del Siglo de Oro Español.

Entre las décadas de 1580 y 1620 se produjo el florecimiento de un amplio espectro de bailes cantados que, procedentes de calles, tabernas o burdeles, se hicieron enormemente populares entre el pueblo y las élites, difundiéndose rápidamente por toda Europa. Los poemas eran en su mayoría anónimos, ya que muchos de estos bailes fueron prohibidos debido a su carácter lascivo y pecaminoso, aunque también los cultivaron ilustres poetas como Cervantes, Lope de Vega o Quevedo. Pero, precisamente por tratarse de música popular conocida por todos, sus melodías rara vez se escribieron, de manera que, en la mayoría de los casos, su sonoridad cayó en el olvido.

Concierto muy interesante y de valor histórico al recuperar músicas olvidadas y que forman parte de nuestro legado cultural. Gran trabajo de Álvaro Torrente al reconstruir estas danzas olvidadas y que esperemos que hayan más iniciativas como esta para recuperar parte de la riqueza musical de nuestro país.

El concierto fue absolutamente exquisito por parte de Raquel Andueza y La Galanía al hacer una elegante y cuidada interpretación de las partituras, con un gran trabajo de transfondo en su estudio, en la interpretación ornamentación de las partituras.

Raquel Andueza es una cantante que cuenta historias con gran entrega, generosidad con expresividad, con una gran comunicación hacia el público y que posee magnetismo escénico con naturalidad y simpatia. Es una cantante de voz dulce y bello timbre con una gran personalidad y que hace suyas cada partitura que interpreta. Posee una magia especial al contar las historias que canta como si de un cuenta cuentos se tratase, todo envuelto de encanto y ternura con momentos intimistas, a otros más extrovertidos y más melancólicos si son requeridos.

La Galanía está compuesta por excelentes músicos que dominan absolutamente sus instrumentos y conocen a la perfección el genero musical que interpretan, ya que la música que interpretaron es de hace 400 atrás y eso requiere un perfecto estudio y investigación de como se puede interpretar esa música antigua. Le sacaron todas las virtudes y características de las partituras con poética musical.

Raquel Andueza y La Galanía son una unidad tanto en su cohesión como en su interpretación, con una feliz conjunción entre ellos que se transmite hacia el público, de gran energía positiva entre sus interpretes que hace que sea un verdadero placer escucharlos y sentirlos en directo.

CNDM – Foto: Elvira Megías
CNDM – Foto: Elvira Megías