Matthäus Passion de Bach en el Palau de la Música

Temporada de “Palau Bach” 2017-2018

Miércoles, 28 de marzo de 2018

Johann Sebastia Bach

– Matthäus Passion, BWV 244

 

Laure Barras, Hélène Walter, Maïlys de Villoutreys – sopranos. Helena Rasker, Owen Willetts, Guillaume Figiel-Delpech – contraaltos. Anicio Zorzi Giustiniani, Paul Schweinester, Etienne Duhil de Bénazé – tenores. Thomas Dolié, Norman Patzke, Sydney Fierro – bajos

Les Musiciens du Louvre

Marc Minkowski – director

 

La Pasión según San Mateo de J.S.Bach, BWV 244 (título original en latín: Passio Domini Nostri J.C. Secundum Evangelistam Matthaeum), es una pasión oratórica escrita para voces solistas, doble coro y doble orquesta. Presenta el sufrimiento y la muerte de Cristo según el evangelio de San Mateo con los textos de los capítulos 26 y 27 .

No se sabe con certeza si la Pasión según San Mateo fue compuesta en 1727 o 1729. Aunque se relaciona directamente con la música fúnebre para el príncipe Leopoldo de Anhalt-Cöthen de 1729. La Pasión según San Mateo fue interpretada por primera vez el 15 de abril de 1729 (viernes santo) en la Iglesia de Santo Tomás de Leipzig bajo la dirección del compositor, en una presentación para la cual Bach no pudo disponer de los recursos idóneos (en un memorándum al Consejo de la ciudad de Leipzig se quejó de que únicamente 17 de los 54 miembros del coro hubieran estado a la altura). Es una obra llena de símbolos como que las palabras de Cristo siempre son acompañadas por tonos largos de las cuerdas en los recitativos que se utilizan como símbolo de lo divino, mientras que los demás personajes solo son acompañados por el bajo continuo.

Marc Minkowski junto a Les Musiciens du Louvre y varios solistas nos ofrecieron una Pasión según San Mateo desconcertante. Fue desconcertante por que Minkowski prescindió por completo del coro sustituyéndolo simplemente por solistas y así reduciéndolo a doce cantantes que se encargaron de hacer las partes corales y las solistas.

Este planteamiento es un tanto desacertado ya que Bach concibió la obra expresamente para dos coros que precisamente es la parte importante y relevante de la obra, ya que juega el papel casi protagonista del pueblo en la historia. La cosa hizo que no se pudiera disfrutar plenamente de la música y de su sentido sin tener el coro, por que un cantante por voz no es un coro y si Bach lo hubiera querido así lo habría especificado en la partitura como opción, ya que el coro da respuesta a los solistas en muchos números  y la escritura musical está escrita para un coro importante y eso hizo que la partitura se interpretara con un sonido y concepción monótona y plana, y todo más o menos sonó igual y no hubo el dialogo que escribió Bach en su música con una sonoridad poco interesante.

Lo mejor del concierto fue la orquesta de Les Musiciens du Louvre con una gran profesionalidad de alto nivel entre los excelentes instrumentistas, con gran rendimiento en el sonido y ejecución con un sonido generoso y de técnica impecable. Los cantantes estuvieron todos al mismo nivel y de manera de cantar muy parecida entre ellos, con una correcta técnica y sonido bien emitido. Musicalmente Minkowski creo algunos momentos con fuerza expresiva, con dirección enérgica y musical, utilizando el mismo tempo para prácticamente todas las intervenciones del conjunto de voces, el mismo tempo para los recitativos y el mismo tempo para todas las arias, en definitiva una Pasión un tanto monótona y con poca emoción musical.