29 julio, 2021

Concierto de Ismael Jordi en el Teatro de la Zarzuela

Temporada del Teatro de la Zarzuela 20/21

Sábado, 28 de noviembre de 2020

Manuel García – Caramba, Parad avecillas, Floris. Joaquín Turina – Anhelos op. 54 nº 1, Saeta en forma de salve op. 60, Cantares op. 19 nº 3. Francis Poulenc – Improvisation 15 Hommage à Édith Piaf. Francis Lopez – Le Chanteur de México: Acapulco, Rossignol, Chanson basque. Jacinto Guerreo – Los Gavilanes: Romanza “Flor roja”. Federico Moreno Torroba – Luisa Fernanda: Romanza “De este apacible rincón de Madrid”. Carlos Imaz – Pinceladas líricas. Amadeo Vives – Doña Francisquita: Romanza “Por el humo se sabe dónde está el fuego”. Reveriano Soutullo y Juan Vert – El último romántico: Romanza “Bella enamorada”. Rafael Calleja y Tomás Berrera – Emigrantes: Romanza “Adiós, Granada”.

Ismael Jordi – tenor

Rubén Fernández Aguirre – piano

Fantástico concierto el que nos ofreció Ismael Jordi conjuntamente con Rubén Fernández Aguirre.

Este concierto estaba programado para la temporada pasada y se tuvo que anular por la situación actual que vivimos, pero el Teatro de la Zarzuela lo ha podido reubicar, afortunadamente para el deleite de todos, en esta Temporada 20/21. Este concierto tuvo una emotiva coincidencia con la celebración de los 20 años de carrera de Ismael Jordi, con el homenaje al tenor Alfredo Kraus con la dedicación del palco número 6 del Patio de butacas con una placa con su nombre, y que Ismael Jordi tuvo la suerte de poder estudiar con el tenor canario durante dos años en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, dedicando el concierto a Kraus en memoria del tenor que en esa semana habría cumplido 93 años, y que Ismael Jordi también quiso dedicar a Teresa Berganza siendo su profesora juntamente con Kraus en el Reina Sofía. Este ya fue un motivo por el que este concierto se convirtiera en algo muy especial.

Foto: Teatro de la Zarzuela

El concierto estuvo lleno de momentos especiales, entrañables, brillantes, íntimos y llenos de personalidad, personalidad de un cantante de gran talento con una voz prodigiosa de bello timbre, de técnica impecable y virtuosa, de personalidad pasional y expresiva donde entrega todo su ser a la música y el canto.

El concierto empezó con unas preciosas canciones del bastante desconocido compositor y cantante sevillano Manuel García (1775-1832), partituras interesantes de rica musicalidad y que el tenor las interpretó con un canto refinado y elegante. Seguidamente se adentro en las canciones de Joaquín Turina, de armonizaciones más exóticas, con una gran maestría en su canto y en su expresividad, con un total énfasis en el texto todo envuelto con gran abanico de sonoridades con un espléndido legatto de exquisita lineal vocal con una virtuosa y emotiva “Cantares”, todo acompañado con una envolvente precisión y musicalidad de Rubén Fernández Aguirre.

El pianista seguidamente interpretó la “Improvisation 15. Hommage à Édith Piaf” de Francis Poulenc, última obra que forma parte de una serie de Improvisaciones que abarcaron la carrera de Poulenc, interpretada con gran musicalidad y sensibilidad de la preciosa partitura, donde Rubén Aguirre se la dedicó al director del teatro Daniel Bianco por ser una de sus partituras preferidas.

Ismael reanudó sus interpretaciones con tres momentos de la opereta “Le Chanteur de México” de Francis Lopez, opereta en la que el tenor participó en la producción que se hizo en el Teatro Châtelet de París con dirección escénica de Emilio Sagi y escenografía de Daniel Bianco, y que marcó su carrera profesional. Su interpretación de las tres piezas “Acapulco”, “Rossignol” y “Chanson basque” fue de un prodigioso control vocal con un sinfín de matices con medias voces, con filigrana musical y vocal, con frescura y encanto de una obra que domina a la perfección creando momentos realmente sublimes.

Foto: Teatro de la Zarzuela

Después del primer bloque fue el turno de el repertorio de Zarzuela donde el tenor desplegó todas sus facultades vocales y teatrales interpretando de manera magistral las romanzas de Zarzuela. Empezó con una afable “Flor roja” y “De este apacible rincón de Madrid”, intercalando con una obra para piano solo de Carlos Imaz “Pinceladas líricas” interpretada con brío por Rubén Aguirre.

Su interpretación de la romanza “Por el humo se sabe dónde está el fuego” fue sublime llena de expresividad y entrega, contrastando con “Bella enamorada”, que se la dedicó a Teresa Berganza, de cálida expresividad. Para acabar el programa de concierto nos ofreció la Romanza “Adiós, Granada” con un canto emotivo y lleno de matices con un fraseo de espléndida musicalidad.

Concierto lleno de dedicatorias y homenajes donde pudimos disfrutar de un Ismael Jordi en plenas facultades vocales con la madurez vocal y musical que ha ido adquiriendo durante sus 20 años de carrera, de seguros brillantes y generosos agudos, con un dominio de su voz envidiable de precioso timbre vocal con un total dominio escénico, con un especial carisma que lo convierte en un cantante único y personal, y que para él cantar es entregarse absolutamente al público y a la música. Acompañado con perfecta cohesión con Rubén Fernández Aguirre que tocó con precisión, musicalidad, dominio del teclado y siempre creando la atmosfera necesaria en cada obra.

El entusiasmo del público hacia los intérpretes fue tal que nos regalaron tres propinas; de Manuel Delgado nos cantó su sorprendente interpretación de “Se nos rompió el amor”, la aria en referencia a Afredo Kraus “Pourquoi me réveiller” y la Romanza “No puede ser”.

http://www.twitter.com/TeatroZarzuela/status/1332783367016820738