Bach y Händel en el Palau de la Música Catalana

Temporada de “Palau Bach” 2017-2018

Martes, 1 de mayo de 2018

 

Johann Sebastian Bach

– 1a Sinfonía (Concerto) de la Cantata “Geist und Seele, wird verwirret” BWV 35

– Cantata “Ich will den Kreuzstab, gerne tragen” BWV 56

Georg Friedrich Händel

– Concerto grosso en Si menor, op. 6 núm. 12 HWV 330

Johann Sebastian Bach

– 2a Sinfonía de la Cantata “Geist und Seele, wird verwirret” BWV 35

– Cantata “Ich habe genug” BWV 82

Georg Friedrich Händel

– Concierto para órgano en Fa mayor, HWV 295

 

Cristina Roterberg-soprano, Isabelle Rejall-contralto, Florian Feth-tenor

Matthias Goerne – bajo-barítono

Katharina Arfken – oboe

Juan de la Rubia – órgano

Freiburger Barockorchester

Gottfried von der Golz – concertino y director

 

Concierto interesante y de gran interés al combinar Cantatas de Bach con sus partes concertantes para órgano y partituras de Händel para orquesta y órgano.

El concierto empezó con la brillante ejecución de la 1a Sinfonía de la Cantata “Geist und Seele, wird verwirret” BWV 35 de Bach con un Juan de la Rubia inspirado de lucidez técnica con una interpretación llena de frescura y  vitalidad, juntamente a una eficaz y bien articulada Freiburger Barockorchester con un sonido noble y bien ejecutado y que mantuvo un continuo dialogo musical con el organista de perfecta cohesión con una espléndida musicalidad.

Matthias Goerne hizo su primera aparición en el concierto interpretando la Cantata “Ich will den Kreuztab gerne tragen” con una voz un tanto discreta ejecutada con poco volumen donde a momentos costó escuchar la voz del  cantante, pero con un fraseo siempre elegante y musical de bello timbre. La interpretación de la cantata fue sobria con sentido dramático de la música con grandes fraseos musicales de elegante ejecución con la formación orquestal siempre en conjunción con el cantante. El último movimiento “coral” se interpretó con tres solistas que se unieron a Goerne para su interpretación.

La primera parte concluyó con el fantástico Concerto grosso en Si menor op. 6 núm. 12 de G.F.Händel, música siempre luminosa y excelentemente escrita que fue interpretada con gran musicalidad, con un sonido noble y bien ejecutado, con una gran conjunción entre los músicos de la Freiburger Barockorchester, liderada por su concertino Gottfried von der Goltz con gran precisión aportando fluidez y dinamismo a la música con una perfecta articulación.

La segunda parte empezó con la 2a Sinfonia de la Cantata BWV 35 de Bach con la intervención al órgano de Juan de la Rubia con un precioso virtuosismo lleno de musicalidad y precisión. Se continuó con Bach con la especial Cantata “Ich habe genung” BWV 82 con la voz de Matthias Goerne donde el cantante estuvo más presente vocalmente en esta cantata con una preciosa interpretación llena de matices vocales y un timbre aterciopelado con la intervención de la oboísta Katharina Arfken, que el oboe posee unos solos de gran relevancia en esta cantata y que la instrumentista ejecutó con gran solidez musical y técnica.

Para acabar el concierto se interpretó el Concierto para órgano en Fa mayor HWV 295 con una interpretación espléndida por parte del organista Juan de la Rubia llena de matices y riqueza musical, con momentos brillantes llenos de color, con interesantes fraseos musicales y energía musical. Los movimientos primero y cuarto  fueron vivaces y frescos con una eficaz y perfecta articulación y absoluto dominio del teclado, donde hubo momentos que la partitura imita el canto de los pájaros en el primer movimiento(concierto con el sobrenombre “El Cuco y el Ruiseñor”), y que Juan de la Rubia los interpretó con preciosismo en su articulación, y donde hay un bonito dialogo con la orquesta ya desde el principio al unisono con la orquesta con otros momentos de replica musical,  y que el organista y la orquesta estuvieron perfectamente unidos, al igual que en el cuarto movimiento. Hubo un cambio de registro musical en el tercer movimiento “Larghetto” donde el organista tiene un precioso solo donde Juan de la Rubia potenció su expresividad y buen gusto musical con un sensible y bonito fraseo.

La feliz conjunción de Juan de la Rubia y la Freiburger Barokorchester obtuvieron una gran ovación regalándonos un bis.