Matthäus-Passion en el Palau por René Jacobs

Temporada de “Palau Bach” 2016-2017

Lunes, 10 de abril de 2017

Johann Sebastian Bach: Matthäus-Passion BWV 244 (Passio Domini Nostri J.C. secundum Evangelistam Matthaeum). Libreto basado en una parte por los capítulos 26 y 27 del evangelio de Mateo en la traducción de de Martín Lutero, por otra parte poesías del escritor Christian Friedrich Henrici y con corales luteranos relacionados con la Pasión. Obra escrita para dos coros y sus respectivas orquestas, soprano in ripieno, solistas y dos bajo continuo.

 

Julian Prégardien: tenor-Evangelista, Johannes Weisser: bajo-Jesus, Sunhae Im-soprano, Anja Petersen-soprano, Kristina Hammarström-contralto, Benno Schachtner-contratenor, Minsub Hong-tenor, Jonathan de la Paz Zaens-bajo

RIAS Kammerchor

Akedemie für Alte Musik Berlin

René Jacobs – director

 

La obra presenta el sufrimiento y la muerte de Cristo según el evangelio de San Mateo y es la obra más extensa de Bach. No se sabe con certeza si la Matthäus-Passion fue compuesta en 1727 o 1729. Aunque se relaciona directamente con la música fúnebre para el príncipe Leopoldo de Anhalt-Cöthen de 1729, se desconoce si la cantata fúnebre sirvió como modelo para la pasión o si la pasión fue el modelo de la cantata. De cualquier forma la Matthäus-Passion fue interpretada el 15 de abril de 1729 (Viernes Santo) en la Iglesia de Santo Tomás de Leipzig bajo la dirección del compositor, en una presentación para la cual Bach no pudo disponer de los recursos idóneos (en un memorándum al Consejo de la ciudad de Leipzig, Bach se quejó de que únicamente 17 de los 54 miembros del coro hubieran estado a la altura).

La obra no fue muy estimada en su tiempo por su estilo “operístico”, rechazado  por la mayoría de los representantes del Pietismo dentro de la burguesía de Leipzig, Bah revisó algunas de las partes de la obra varias veces, la última de ellas en 1736, en donde concluyó un grupo de continuo con órgano para cada uno de los coros.

Tras la muerte de Bach, la obra cayó en el olvido (como en general toda la obra del compositor), y no fue hasta 1829 cuando el compositor y director Felix Mendelssohn volvió a interpretarla con la Sing-Akademie de Berlin, en una versión abreviada. La reinterpretación de esta obra dio inicio a un fuerte interés por el estudio y el análisis de las obras de Bach. Tras el redescubrimiento de la obra en 1829 por parte de Mendelssohn, Adolf Bernhard Marx íntimo amigo por aquella época de Mendelssohn, persuadió al editor musical Adolf Martin Schlesinger de emprender la publicación de la obra, haciendo a la obra maestra de Bach accesible para los académicos por primera vez. Hasta en siglo XX era común que en las fiestas del  luteranismo usaran la Matthäus-Passion de Bach durante los servicios religiosos en la celebración del Viernes Santo.

Versión clara, bien dibujada y correcta es la que nos ofreció René Jacobs al frente de una excelente Akademie für Alte Musik y el fantástico RIAS Kammerchor.

Jacobs se caracteriza por unas versiones de tempos rápidos en general, sobre todo en los que la escritura necesita que sean más lentos, y eso hace que todos los movimientos de la obra se parecieran en su pulsación. Aportó una musicalidad elegante con claridad en el fraseo, con contrastes sonoros y una musicalidad un poco plana sin demasiados contrates y con poco dramatismo cuando la obra lo requería.

La orquesta sonó muy unificada y con buen timbre sonoro con gran calidad, con un alto nivel instrumental en todas sus secciones. Al igual que el coro que estuvo bien timbrado con calidad vocal y una excelente afinación, pero con una cuerda de sopranos poco audible en bastantes momentos.

Los solistas destacaron por una técnica excelente, con buena musicalidad, pero sin poder destacar a ninguno en concreto, ya que todos poseían más o menos el mismo timbre de voz y la misma potencia discreta de voz, quedaron muy unificados entre ellos.

Foto: Toni Bofill