La OCNE y la primera de Brahms

Temporada de la OCNE 2018-2019

Sábado, 29 de junio de 2019

Daniel Apodaka

-Isil para coro y orquesta. Obra encargo de la Orquesta y Coro Nacionales de España. Estreno absoluto

Carmelo Alonso Bernaola

-Mística

Jesús Guridi

-Diez melodias vascas

Johannes Brahms

-Sinfonía núm. 1 en Do menor, opus 68

Orquesta y Coro Nacionales de España

Juanjo Mena -director

La obra Isil (dedicada a Juanjo Mena) de Daniel Apodaka está escrita en un estilo minimalista atraido por la pintura, la poesía influido por la estética y el pensamiento de autores como Karel Appel, Niccolò Castiglioni. El compositor comenta sobre la obra: “si una poesía ha sido el punto de partida de esta obra, sea la poesía misma la única meta posible. La composición se construye desde la imagen de esta poesía, paisajes helados de un universo mínimo. Gestos orquestales concretos, nítidos y apología de lo silencioso”.

“Un sueño sin sueños, que transcurre en silencio, que la noche congele, el agua cristalina de mi alma” poema de Daniel Apodaka de Isil

Realmente la música describe un paisaje helado y se transmite a la perfección con un constante piano. Obra de poca duración, pero de interesante sonoridad que estuvo interpretada con maestría en la dirección de Juanjo Mena, dándole el ambiente necesario a la gélida obra con una intervención del Coro delicada y bien ejecutada al igual que la orquesta.

Carmelo Bernaola escribió la obra “Mística” en motivo de la conmemoración del cuarto centenario de la muerte de San Juan de la Cruz con un fragmento de sus textos “a… la música callada, la soledad sonora… “. Bernaola la escribió en unos días con la colaboración de su amigo Manu Sagastume para el montaje de la parte coral. Se estrenó el 19 de julio de 1991, interpretada por la Coral Gateizko Abesbatza y una Orquesta de Solistas de Euskadi bajo la dirección del propio Carmelo Bernaola dentro del festival coral “Europa Canta” que ese año se celebró en Vitoria.

La obra de Carmelo Bernaola es una partitura oscura y lúgubre con una instrumentación rica y expresiva. La interpretación del Coro y Orquesta fue precisa y musical con una buena conjunción vocal del Coro.

Las “Diez melodías vascas” de Jesús Guridi fue escrita en 1941 (en la época que se instaló a vivir en Madrid) y fue estrenada el 12 de diciembre de 1941 en el Monumental Cinema, con la Orquesta Sinfónica de Madrid dirigida por Enrique Jordá a quien Guridi le dedicó la partitura. Guridi dijo de su obra: “La cualidad más saliente de las melodías vascas es su nivel artístico, de tal elevación que a veces nos hace olvidar su origen popular”.

Las “Diez melodías vascas” de Guridi es una obra brillante y llena de belleza. Juanjo Mena supo sacar todo el esplendor de la partitura con una dirección precisa llena de musicalidad, de lirismo con un fraseo precioso de las melodías, con brillantez y un sonido de la orquesta de gran calidad.

Johannes Brahms dedicó al menos catorce años en completar la Sinfonía núm. 1, cuyos bocetos datan de 1862. El estreno fue dirigido por el amigo de Brahms Felix Otto Dessoff, y tuvo lugar el 4 de noviembre de 1876 en Karlsruhe. La larga gestación de la obra pudo ser debida por que Brahms era enormemente autocrítico y no quería estrenarla y acabarla hasta que no se sintiera realmente preparado para el genero sinfónico, ya que sentía que tenía que estar a la altura después del legado sinfónico que había dejado Beethoven.

Fantástica interpretación de la primera de Brahms. Juanjo Mena hizo un trabajo excelente con la orquesta para ofrecernos una interpretación esplendida de la sinfonía. La versión estuvo llena de vida con grandes contrastes sonoros y dinámicos, con dramatismo, con sensibilidad, con fuerza expresiva, con grandes frases musicales llenas de movimiento y expresividad y con una gran calidad interpretativa. Juanjo Mena supo expresar a la perfección todas las virtudes de la gran partitura con una gran madurez interpretativas y una profunda reflexión de lo que la música quiere transmitir. Durante toda la interpretación de los cuatro movimientos los fraseos tenían sentido y hacia donde querían ir entrelazándose unas frases con otras, donde todo se encaminaba con claridad pudiéndose escuchar todos los detalles de la partitura. Trabajó en profundidad el sonido de la orquesta para poder expresar en cada momento lo que la música transmitía. La cuerda sonó compacta y brillante de penetrante y noble sonido con una absoluta cohesión entre los violines, violas, violonchelos y contrabajos, con una sección de metales precisa y con un sonido noble, una sección de viento-madera fantástica con unos perfectos solos de oboe y flauta. El primer movimiento estuvo lleno de sonoridad dramática y fuerza, el segundo fue delicado y de gran fraseo con un esplendido solo de la concertino al final del movimiento, el tercero lleno vigorosidad y dinamismo para acabar con un esplendoroso cuarto movimiento. El director Juanjo Mena extrae lo mejor de sus músicos con gran pasión y extraordinaria musicalidad donde comunica a la perfección su vivencia con la música con una dirección impactante de gran precisión y sabiduría. Fue un perfecto broche para concluir la Temporada 2018-2019 de la Orquesta y Coro Nacionales de España.