El Caserío en el Teatro de la Zarzuela

Temporada del Teatro de la Zarzuela 2019-2020

Jesús Guridi – “El Caserío” Comedia lírica en tres actos con libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw. Estrenada en el Teatro de la Zarzuela el 11 de noviembre de 1926.

Tio Santi: Ángel Ódena/José Antonio López. Ana Mari: Raquel Lojendio/Carmen Solís. Jose Miguel: Andeka Gorrotxategi/José Luis Sola. Inosensia: Marifé Nogales/Ana Cristina Marco. Txomin: Pablo García-López/Jorge Ridrígez-Norton. Eustasia: Itxaro Mentxaka. Manu: Eduardo Carranza. Don Leoncio: José Luis Martínez.

Coro Titular del Teatro de la Zarzuela. Orquesta de la Comunidad de Madrid.

Director: Juanjo Mena

Aukeran Dantza Konpainia

Dirección de escena: Pablo Viar. Escenografía: Daniel Bianco. Vestuario: Jesús Ruiz. Iluminación: Juan Gómez-Cornejo. Coreografía: Eduardo Muruamendiaraz. Producción del Teatro Arriaga de Bilbao y del Teatro Campoamor de Oviedo (2011).

El Caserío se estrenó el 11 de noviembre de 1926 en el Teatro de la Zarzuela y está ambientada en Arrigorri, una aldea imaginaria de Vizcaya en el entorno del caserío Sasibil. La idea central de los creadores de la zarzuela era el cantar del alma del pueblo, el vasco con los elementos, melodías y ritmos que le son propios, tiene algo de aldea soñada, de imagen congelada en el tiempo.

La escenografía de Daniel Bianco, inspirada y hermosa, representa un frontón como centro de los acontecimientos de Arrigorri, como una suerte de plaza del pueblo tras el que se intuye la hegemonía de la tierra, la supremacía de la tierra.

Preciosa producción del Caserío colorida y fresca hecha con mucho mimo que recrea perfectamente el ambiente de una aldea vasca, con un decorado realista de gran calidad donde el hilo conductor de la historia está narrado a la perfección con un movimiento escénico inteligente con toques humorísticos muy destacados. Todo el movimiento escénico del coro, los solistas y los bailarines está perfectamente cohesionado y se entiende a la perfección en los momentos que están todos en escena, jugando con momentos del coro que se queda estático dándole a la escena gran plasticidad, con los momentos en cámara lenta del partido de gran efecto como en el dúo del final entre el Tio Santi y Ana Mari. Iluminación excelente junto a un bonito vestuario. En esta producción está muy cuidado el detalle en todo momento y en la personalidad de cada personaje recreando y dibujando sus expresiones y movimientos para darle el máximo relieve en su carácter y personalidad propia. Es un montaje lleno de color, de alegría y de contrastes con un fabuloso trabajo interpretativo con los cantantes para darle toda la esencia a la obra.

REPARTOS

La Ana Mari de Raquel Lojendio fue perspicaz con frescura, con una voz limpia y de perfecta emisión con una buena linea vocal de frescura vocal y musical con dominio escénico.

Carmen Solís interpretó una Ana Mari a momentos melancólica con otros más frescos de voz aterciopelada y gran expresividad. Estuvo espléndida en todo momento tanto técnicamente como en su interpretación del personaje con absoluta entrega. Le dio un gran abanico de colores con sensibilidad y exquisita musicalidad siempre dándole sentido a cada frase y a cada palabra de gran fraseo y linea vocal, con voz generosa y de hermoso timbre con ternura.

Ángel Ódena interpretó un fantástico Tío Santi tanto vocalmente como actoralmente dándole toda la personalidad que posee el personaje,lleno de matices tanto brillantes como dramáticos. Cantó con una voz espléndida de robusta vocalidad con gran expresividad y entrega, interpretando su romanza “Sasibil mi Casrío” con un canto lleno de contrastes siempre dándole la expresividad adecuada con nobleza en cada momento con una voz generosa y brillante.

El Tío Santi de José Antonio López fue elegante en su canto con un fraseo bonito y de calidad. Técnica impecable y de equilibrada voz, dibujando un personaje noble de dominio escénico.

El tenor Andeka Gorrotxategi cantó con seguridad vocal con un interesante timbre de oscuro color de potente timbre, con una gran entrega al personaje lleno de matices, y que estuvo brillante durante toda la función cantando su Romanza con intimidad y buen legatto.

José Luis Sola interpretó un José Miguel de precioso timbre con dominio vocal y perfecta ejecución. Sola es un tenor que siempre canta con un fraseo exquisito de calidad musical y espléndida linea vocal, encarnando un personaje lleno de matices con frescura y gran entrega. Su Romanza la cantó con sensibilidad y de precioso canto.

El Txomin de Pablo García-López fue muy divertido y brillante en todo momento con facilidad en la emisión vocal de timbre limpio y cuidado.

Jorge Rodríguez-Norton interpretó un Txomi de brillantez con gran humor y presencia escénica. Perfecta interpretación vocal y dominio de la escena.

La Eustasia de Itxaro Mentxaca fue fantástica con gran dosis de humor y perfecta interpretación de un personaje que canta muy poco, pero que la mezzosoprano hizo grande un pequeño papel, con gran profesionalidad y dominio escénico.

El personaje de Inosensia fue interpretado por Marifé Nogales en el primer reparto y Ana Cristina Marco en el segundo reparto. Las dos por igual estuvieron fantásticas con el personaje en su faceta cómica recreando un sutil y divertido personaje de perfectos momentos en sus intervenciones de gran frescura, con una absoluta consonancia con la Eustasia de Itxaro Mentxaca al hacer de madre e hija.

Eduardo Carranza haciendo de Manu y José Luis Martínez dos personajes bordados a la perfección por los intérpretes.

La zarzuela estuvo dirigida musicalmente por el fantástico Juanjo Mena, que le dio brillantez y musicalidad a la partitura con grandes frases y sonoridad rica en contrastes. Su dirección fue precisa y de gran control orquestal llena de dinámicas y expresividad creando un ambiente mágico a momentos contrastado con otros intimistas y otros esplendorosos. Perfecta articulación rítmica en las danzas para darle el carácter necesario a la tradición vasca, consiguiendo que la orquesta sonara con fluidez y cohesión con un sonido homogéneo de calidad sonora con una dirección sutil con los cantantes. El Coro estuvo muy equilibrado en sus voces con un sonido cálido y bien ejecutado con protagonismo en la escena, y el Aukeran Dantza Konpainia espléndido en sus danzas tradicionales que le dieron mucho color y carácter a la representación.